Climate convention celebrates historic agreement

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After 20 years of negotiations, all the countries signed in Paris a climate change agreement.

The climate Summit in Paris ended with an agreement. A lot of continuing work and commitment from all the countries will be needed to achieve sought reductions in greenhouse gas emissions.  Although some experts question if it is too late to fight climate change, others are pleased to see women rights and indigenous people rights mentioned in the decision.

Mientras por las calles de París miles de personas marchaban con banderas, bicicletas, música y acrobacias pidiendo un acuerdo justo para combatir el cambio climático, en los salones de la Convención del Clima el presidente Francois Hollande presentaba los primeros resultados de la cumbre que llegaba a su fin después de dos semanas de negociaciones.

 

Las calles de la Ciudad Luz se llenaron de colores, de arengas y también de policías que intentaban poner límite a los manifestantes. No hubo desencuentros. Un grupo de payasos sonrientes sirvió de barrera entre los manifestantes y la policía. Ninguno de los que marchaba en medio de esa especie de fiesta callejera dejó de sonreír. Solo se estaban serios, aunque algunos disimulando una sonrisa, los policías que se mantenían inmóviles pero listos para reaccionar ante cualquier disturbio.

 

Un primer borrador se presentó al principio de la tarde, pero las discusiones siguieron hasta entrada la noche cuando Laurent Fabius, ministro de Relaciones Exteriores de Francia, hizo el anuncio: Hemos llegado a un acuerdo.

 

La fiesta de las calles pareció trasladarse a los espacios de la convención donde la gente gritaba, aplaudía y sonreía. Los negociadores de los 195 países presentes, juntos con el presidente de Francia, el ministro de Relaciones Exteriores francés y la Secretaria de la Convención, Christina Figueres, estallaron en aplausos y en abrazos.

 

Luego vinieron los discursos de cada uno de los asistentes, en los que reconoció que el acuerdo, aunque histórico, no es perfecto, pues los compromisos de reducción de emisiones de los países aun no permite cumplir la meta acordada de limitar el aumento de la temperatura en 2 grados y menos aun en lo que, según reconoce el domento es lo deseado, de 1.5 grados centígrados.

 

Las emisiones de gases estimadas entre 2025 y 2030 resultantes de las contribuciones nacionales no alcanzan lo necesario para dejar la temperatura por debajo de los 2 grados centígrados, advierte el acuerdo. Por eso los países se comprometieron a seguir trabajando para aumentar sus compromisos y a reportar cada cinco años sus avances hasta lograr la meta.

 

El planeta celebra hoy el acuerdo de cambio climático de París, pero muchos especialistas lo cuestionan y se preguntan  si tal vez no fue firmado demasiado tarde.

 

Este resultado “nos deja en el camino de un aumento global de tres grados centígrados, porque los compromisos son muy débiles y llegan muy tarde. El barco se hunde mientras la banda sigue tocando por los aplausos”, dijo al final del encuentro Asad Rehman, de la organización Amigos de la Tierra Internacional.

 

Por su parte, Kate Dooley, Investigador de la universidad de Melbourne en Australia, indicó que lo concertado “pone un límite deseado en el aumento de la temperatura de 1.5 grados centígrados pero la brecha entre los compromisos y las metas solo pueden ser cerradas por el compromiso de los países ricos de aumentar sus acciones, así como de apoyar a los países en desarrollo a hacer más. Los más grandes contaminadores, como Australia, necesitan demostrar que el mundo realmente ha cambiado a través del compromiso en acciones serias”.

 

Los derechos humanos frente a un clima cambiante

 

Por otro lado, aunque todos reconocen que el acuerdo de París marca solo el principio de un nuevo camino hay razones que parecen sumar a la esperanza. Por ejemplo, el reconocimiento a los derechos humanos que distintos organismos, y en especial las comunidades indígenas pidieron insistentemente durante las dos semanas de negociaciones a través de un intenso cabildeo, eventos alternos y manifestaciones callejeras.

 

En el artículo 7 se habla de que los proyectos de adaptación deben tener en cuenta las necesidades nacionales y considerar los asuntos de género. Además, indica que se debe considerar a la población más vulnerable, a las comunidades y ecosistemas, y que los proyectos deben estar guiados por la mejor información científica disponible, teniendo en cuenta los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas y de los sistemas locales, con la perspectiva de integrar la adaptación con las políticas socioeconómicas y ambientales relevantes.

 

Es la primera vez que en los documentos de la negociación se reconoce la importancia de los derechos humanos, del conocimiento tradicional y de la perspectiva de género, pero las comunidades reuidas en el Caucus Indígena esperaban más. "Nos damos cuenta de que este es un momento en el que se ha puesto un piso sobre el cual tendremos que trabajar más y lo seguiremos haciendo. Nosotros somos los más vulnerables aquí; vivimos en lugares en donde ya están pasando las cosas que en un futuro le sucederán al resto. Creeemos que este es el comienzo pero estamos desilusionados", indicaron.

 

A pesar de las voces contrarias, hoy es día de celebración en La Ciudad Luz, pero que el histórico acuerdo de París firmado en 2015 sea un éxito o un fracaso dependerá del trabajo que se realice de aquí en adelante.