Paddle to Paris

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El Financiero,

Summary: The position of indigenous people at COP21 are basically four: legal property of its territories, free informed consent, no more deaths and have the opportunity to manage funds for climate change actions without intermediaries.

Un día antes de empezar la semana más intensa de negociaciones en la cumbre climática de París, la COP21, decenas de representantes de grupos indígenas de todo el mundo, incluyendo a etnias mesoamericanas y del norte y sur del continente, han llegado a París para hacer sentir su voz y hacer valer sus derechos. Es la primera vez que un grupo tan numeroso y representativo de los pueblos indígenas del planeta se hace sentir en una cumbre climática.

Demandan básicamente cuatro cosas: titulación de los territorios; acceder y gestionar fondos para cambio climático, sin intermediarios; que se ejerza el consentimiento libre previamente informado cuando se propongan acciones que los involucren; y no más muertes de indígenas.

Tenían toda la intención de navegar en sus canoas tradicionales por el río Sena este domingo 6 como parte de una campaña que denominaron #PaddletoParis (Remando hacia París), pero luego de los ataques terroristas, como no es autorizado realizar eventos masivos en la capital francesa, navegaron, sí, pero reunidos en uno de los grandes barcos que recorren el río Sena.

Fue un recorrido matutino de una hora en medio de la brisa helada y los sitios icónicos de París. En los puentes, la gente se agolpaba para saludar y mostrar pancartas de apoyo a los derechos de los indígenas. Ceremonias, cantos y bailes fueron parte de este recorrido particular por el Sena.

El remo y la canoa, medio de transporte tradicional indígena, son el símbolo de esta campaña y de la movilización de los pueblos indígenas y comunidades locales que participan en la COP21. Algunas de las organizaciones indígenas presentes en París son la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica, la Red de Pueblos Indígenas y Locales para la Gestión de los Ecosistemas Forestales de la Cuenca del Congo y la Alianza de Pueblos Indígenas del Archipiélago del Pacífico y Sudeste Asiático.

Uno de los participantes en el recorrido por el Sena fue Giuseppe Villalaz, de la etnia Kuna Yala de Panamá, quien me contó con gran determinación que uno de los propósitos principales de estar en la COP21 es que se haga valer la declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y que así esté estipulado en el acuerdo climático de París, “no en el preámbulo, ni en los anexos, sino como un artículo en el acuerdo”.

Otra de las voces indígenas, de hecho grandemente acechada por la prensa internacional, fue Diana Ríos, indígena asháninka, cuyo caso trascendió a raíz de la muerte de varios de sus compañeros, incluyendo su padre, a manos de madereros ilegales y que ha sido premiada por su lucha contra la tala ilegal en la selva amazónica. Diana me dijo que su objetivo principal es ser la voz real de lo que está pasando y que las autoridades mundiales y peruanas tomen finalmente esa voz en cuenta.

El recorrido por el Sena terminó, pero la lucha apenas comienza para estos representantes indígenas, al igual que la recta final para lograr el acuerdo de París.