The winds of conservation are blowing/ Soplan vientos de conservación

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Yuca Pelá, Hawaii

In the middle of tropical storms traveling around the Pacific Ocean, the most prominent scientists, indigenous leaders and NGO’s are together in Honolulu, Hawaii, in the important World Conservation Congress, looking for ways to save the planet.

En medio de tormentas tropicales que circulan por el Pacífico, los principales líderes, indígenas y científicos del mundo buscan respuestas para proteger el planeta.

Lester se convirtió en uno de los nombres más populares entre los representantes de 170 países, científicos, ONG, comunidades indígenas, empresarios y medios de comunicación que se preparaban para asistir al Congreso Mundial de la Conservación en Hawaii. La cita era en Honolulu del 1 al 10 de septiembre. Lester estaba en las conversaciones de todos porque, como huracán en crecimiento, también estaba en camino a Hawaii.

Se pensó en la posibilidad de que los vientos sabotearan el mayor encuentro de la conservación a nivel mundial, un encuentro que se realiza solo cuatro años y que por primera vez se iba a llevar a cabo en territorio estadounidense. La intensidad de las aguas también pondría poner a prueba la infraestructura de una ciudad pensada para el turismo, los matrimonio frente al mar y las convenciones. “La fuerza de la naturaleza hablándole a los conservacionistas”, pensé.

Pero Lester desvió camino y empezó a bajar de categoría antes del encuentro, de modo que el Congreso se inauguró el jueves en la mañana con danzas tradicionales de Hawaii y discursos inspiradores sobre la importancia del trabajo común en torno al planeta. Era el inicio de unas extensas jornadas en las que los más grandes de la conservación intercambiarán estrategias para proteger el planeta, “la isla planeta”, como le llaman aquí y parar la pérdida de la biodiversidad.

El lugar no fue escogido al azar. Hawaii cuenta con 25,000 plantas y animales autóctonos, de los cuales 90% son endémicos. Además, el escenario sirvió para anunciar la ampliación de la reserva marina Papahānaumokuākea, declarada en Estados Unidos Monumento Nacional desde hace una década.  La reserva, creada durante el gobierno de George W. Bush y que antes era la mayor área protegida de los Estados Unidos con 362,073 km2, pasó a convertirse en la mayor del mundo, con 1,508,870 km2, casi el mismo tamaño del Golfo de México.  

Esta reserva es considerada una de las más ricas en biodiversidad del mundo y es uno de los principales refugios de las aves de mar. Hospeda 14 millones de pájaros de 22 especies y es el hogar de la foca monje de Hawaii, endémica y que se encuentra en peligro de extinción.

A medida que los días de la convención de la conservación transcurren, los asistentes se llenan de esperanza y también de herramientas para salvar al planeta. Temas como el tráfico de especies, la importancia de las áreas protegidas, el conocimiento tradicional indígena, el blanqueamiento de los corales, las especies al borde de la extinción, las migraciones, el impacto del cambio climático…  están a la orden del día.

 Durante el tercer día de encuentro un nuevo nombre circula entre los asistentes, es Madeline, un nuevo huracán que recorre el Pacífico y es posible que pronto se acerque al lugar de la convención. Aunque los últimos reportes hablan de que descendió a tormenta tropical, quizás, después de todo, la naturaleza sí haya decidido hablarles a los conservacionistas y al resto del mundo. Ojalá los inspire.

Un encuentro de decisiones colectivas

La Unión Mundial para la Conservación de la naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), que organiza el encuentro, reúne a más de 1.300 organizaciones que toman decisiones colectivas para enfrentar los desafíos del desarrollo sostenible.

El lema del Congreso es ‘Un planeta entre caminos cruzados’, un título que llama la atención sobre las necesidades inmediatas de la humanidad y los impactos a largo plazo en el planeta de la llamada ‘civilización’.

Entre las personas más destacadas que participan en el encuentro están:

Sally Jewell, Secretaria del Interior de los Rstados Unidos; el Principe Alberto II de Mónaco; Sylvia Earle, Fundadora de Mission Blue; Jane Goodall, Fundadora del Jane Goodall Institute; Irina Bokova,  Director General de la Unesco; Aoko Ishii, gerente del Global Environmental Facility; John Scanlon, Secretario General de la Convención Internacional  de fauna y flora amenazada; Erik Solheim, director Ejecutivo de UNEP, y Victoria Tauli-Corpuz, UN Rapporteur Especial en derechos de los pueblos indígenas.