México en Río+20

Río de Janeiro, 20 de junio. Por Solange Marquez. La oportunidad histórica de poner a salvo al planeta ante la crisis ambiental que vive se ha desmoronado en las últimas horas en Rio de Janeiro al cerrarse las negociaciones del acuerdo final que será entregado a los jefes de Estado y de Gobierno asistentes a la Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable.

Las negociaciones sobre dos ejes que habían logrado el apoyo de una gran mayoría de países hicieron agua cuando los negociadores estadounidenses demostraron que aún tienen el poder económico y político para imponerse incluso a la Unión Europea y a Brasil, país anfitrión de la Conferencia: un acuerdo para lo protección de los océanos y los mecanismos de financiamiento (y transferencia de tecnología) para la economía verde. 

En este contexto la delegación de México, encabezada hasta el día de ayer por el Embajador De Alba, jugó un papel fundamental durante las negociaciones. Por ejemplo, una parte importante de los párrafos sobre economía verde que ya fueron aprobados tienen lenguaje propuesto por México. 

El país ha participado en todas las etapas del proceso preparatorio y en todos los temas haciendo aportaciones principalmente en dos ejes centrales de la conferencia: economía verde y arreglos institucionales. 

"En economía verde hemos venido trabajando desde hace varios años tanto a nivel nacional, lo que implica un programa de economía verde para su aplicación a nivel interno, como a través de las discusiones que se tienen en la OCDE y con otros países afines que promueven el enfoque de la economía verde" ha dicho en entrevista el Embajador De Alba. 

De Alba reconoció que quizá el mayor mérito de esta conferencia es que los avances que se logren no serán sólo desde el punto de vista sectorial, sino de la integracion de los tres componentes del desarrollo sustentable: la agenda social, la económica y la de financiamiento, más allá de sólo el financiamiento de proyectos ambientales sino el financiamiento al desarrollo. 

En la parte de arreglos institucionales México impulsó una propuesta que fue apoyada por muchas delegaciones, referida a aprovechar de manera mucho más efectiva un organismo con el que ya cuenta Naciones Unidas, que es el Consejo Económico y Social (ECOSOC). 

ECOSOC actualmente cuenta ya con dos de los tres pilares del desarrollo sustentable, el componente social y el económico, por lo que únicamente haría falta integrar el componente ambiental.

"Lo que estamos proponiendo es que aprovechemos el ECOSOC, no sólo su comisión orgánica sino que llevemos esto a un nivel más alto y hagamos un esfuerzo de integración de los tres pilares dentro del ECOSOC" señaló el Embajador. 

Con respecto al proceso de negociación, De Alba fue enfático al afirmar la importancia del proceso de negociación con el fin de encontrar fórmulas de consenso que no dejarán a todos contentos. Por supuesto, eso lleva a que en algunos casos haya más niveles de aceptación que en otros, como efectivamente ha sucedido al aprobarse en plenario el documento final. 

Por supuesto, una buena parte de las negociaciones se llevan a cabo utilizando la presión de los distintos grupos y regiones. Su liderazgo colectivo es tanto o más importante que el liderazgo de los jefes de Estado en lo individual. Esto también lo destaca al resaltar que no considera grave que no acudan líderes de la talla de Obama, Merkel o Cameron.

Otro de los puntos abanderados por México, "una de las innovaciones de esta conferencia", califica De Alba, es la creación de un nuevo espacio, un foro donde de manera más frecuente se pueda revisar el estado e implementación de los compromisos, los avances e incluso los obstáculos en el cumplimiento de los mismos. 

Para el embajador De Alba, Río+20 ya logró dar un paso adelante, "si comparamos con Río 92 en Río+20 podemos salir con un paso conceptual, en Río 92 teníamos un debate sobre cómo integrar los elementos ambientales en la agenda de desarrollo económico. En Río+20 eso ya está considerado y ahora hablamos de tres pilares: económico, ambiental y sumamos el social"

Resta decir que el texto final que se entregará hoy a los jefes de Estado contempla ya los cambios en el ECOSOC, los conceptos de economía verde y la posibilidad de que exista un foro para reuniones de alto nivel con discusiones sobre los tres pilares del desarrollo sustentable.

El Embajador De Alba se dijo confiado de que esta cumbre terminará con bastantes éxitos, quizá no los grandes temas que se quisieran ver en una cumbre como esta, pero considera que no será un fracaso en tanto logre planteamientos que permitan seguir avanzando. 

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